viernes, 18 de mayo de 2018

10 Sensuales y Femeninas. Heroínas Femdom. Asesinas sexy.






   A diferencia de mi top ten de videos anterior sobre heroínas y villanas Femdom (Heroínas Femdom. Los comics),  en esta nueva serie hay muy poco de las simpáticas heroínas de historieta y mucho de chicas duras. Estas diez son malas en serio. Tan sexies como letales. Asesinas. De esas que seducen a un hombre para que baje las defensas y así poder liquidarlo más fácil, con la sonrisa en los labios. Si te gusta ver a sádicas despiadadas en acción, éste post es tu lugar. Bellas mujeres que se visten para matar y.... matan. 10 Sensuales y Femeninas. Heroínas Femdom. Asesinas sexy.



Pamela Anderson en Barb Wire



Asesina 10. Julie Strain. Enemy Gold (1994).

Una morocha de 1,85 m. de altura y físico imponente en bikini y botas altas. Julie Strain fue la reina de las películas de clase B de los noventa. En aquellos años, Julie creó un arquetipo de mujer poderosa, que pegaba y disparaba sacudiendo su melena negra y sonriendo con sadismo. Incomparable.







Asesina 9. Stacie Randall. Ghoulies IV (1994).

Mezcla de cine de terror con humor, Ghoulies conformó una saga de cuatro películas que hoy no es muy recordada. Stacie Randall hace de Alexandra, una asesina serial en traje de dominatriz que ha establecido un pacto con fuerzas diabólicas para llegar a dominar la Tierra. En esta escena, se carga a unos cuantos guardias de un museo para apoderarse de una joya ancestral con la que podrá liberar a Fausto. 







Asesina 8. Brigitte Nielsen. Body Count (1995).

Si en los ochenta y los noventa Julie Strain era la morocha sádica, Brigitte Nielsen era la rubia de pelo corto. Ambas tenían un look perfecto para encarnar personajes de mujeres brutales y despiadadas. En Body Count, Brigitte finge ser una bella damsel in distress que seduce a un grupo de policías pidiendo auxilio mecánico. Pobres tipos.  






Asesina 7. Tura Satana. Faster Pussycat Kill! Kill! (1965).

Faster Pussycat! fue filmada en blanco y negro, lo que contribuye a reforzar la estética fetish de nuestra heroína. Violenta, descarnada y por momentos confusa, relata las aventuras de un peligroso trío de chicas delincuentes que arrastran su pasado por dondequiera que van sin esperanza de redención alguna. Un film más con el estilo de aquellos años que apenas sería recordado de no ser porque a medida que la historia transcurre en medio de una pesadillesca sucesión de torturas, violaciones y maltratos, Russ Meyer va esculpiendo sobre el personaje de Varla una obra maestra de sadismo femenino; una salvaje guerrera samurai, tan sexy como cruel, enfundada en jeans ajustados y turgentes senos, ojos delineados de negro brillando siniestramente detrás de sus largas pestañas


Varla apreta el acelerador para aplastar a su víctima contra el paragolpes del auto. El auto se atasca en la arena. Una escena favorita para los fans del stucking fetish (mujeres manejando y enterrando las ruedas en arena, barro o nieve). Tura Satana, una pionera de las chicas rudas. En el link anterior está la historia de su vida y de Faster Pussycat Kill! Kill!







Asesina 6. Pamela Anderson. Barb Wire (1996).

Una diosa leather en corsette, guantes largos, pantalones de cuero y botas. El look fetichista más erótico para la rubia más sexy. Barb debe enfrentar a una banda de secuestradores para liberar a un rehén. Mucho cuidado con ella, no le gusta que le digan baby.







Asesina 5. Ursula Andress. The 10th victim (1965).

Una bella stripper guarda un arma secreta en sus tetas. Mientras los hombres la rodean fascinados, ella esconde dos pistolas en las tazas de su corpiño. Lentamente, se acerca a su víctima y elige el momento de disparar. Décadas después, Austin Powers y sus Fembots harán una recordada parodia de esta escena.







Asesina 4. Cheri Caffaro Too hot to handle (1977).

Una rubia platinada, con un aire ingenuo, seduce a un supuesto master BDSM que pretende enseñarle el uso del látigo. Ella le propone un cambio de roles y él, muy confiado, acepta y se deja atar. No sabe lo que le espera. 






Asesina 3. Angelina Jolie. Mr y Mrs Smith (2005).

Una asesina a sueldo se hace pasar por dominatriz profesional para acercarse a su víctima y poder matarlo en silencio. El primer video es de seducción, BDSM y crimen. El segundo, el escape de la señora Smith, con la misión cumplida.  










Asesina 2. Famke Janssen. Goldeneye (1995)

Las chicas Bond siempre fueron peligrosas pero ésta es la más mala y dominante de todas. Como una mantis religiosa, Xenia Onatopp atrae a su víctima para matarla en pleno sexo, estrangulándola con sus poderosas piernas mientras ella goza su orgasmo de asesina.






Asesina 1. Rosario Dawson. Sin City (2005)  y Sin City II A dame to kill for (2014).

Sin City es el título de una serie de historietas creadas por Frank Miller y publicadas por Dark Horse a partir de 1991. La adaptación para cine del 2005 fue dirigida por el propio Miller, Robert Rodríguez y Quentin Tarantino.  Al igual que en la historieta original, el uso del color en la película está limitado a algunas situaciones y personajes y el contraste con el blanco y negro dominante resalta los aspectos fetish y oscuros de los personajes. La gran masacre es la historia más Femdom de todas. Las protagonistas son Gail (Rosario Dawson), Miho (Devon Aoki) y las putas de Old Town, un barrio donde las chicas de la noche ponen sus propias reglas pero viven en constante fricción con la policía. Miho es la ninja asesina letal pero Gail es la líder, la latina bella, sádica, dominante y perversa. Años después llega Sin City II A dame to kill for, con mucha menos repercusión que la primera. En esta segunda parte, Rosario cede el protagonismo Femdom a Eva Green pero retiene un papel secundario y junto con la nueva Miho (Jamie Chung) siguen siendo chicas de armas tomar. Como en ninguna otra asesina sexy de esta serie, yo siento que Gail goza sexualmente cuando tira a matar. Por eso es mi preferida.     




















jueves, 10 de mayo de 2018

Seis años de blog



   Hace seis años, inicié éste, mi blog, escapando casi con desesperación de la mediocridad y de la censura que el pensamiento políticamente correcto había impuesto en los sitios de Internet relacionados con BDSM en los que participaba. Me propuse crear desde la virtualidad un ambiente sensual y femenino que recopile la historia de los fetiches clásicos relacionados con la dominación femenina mimetizando las propias experiencias y fantasías sobre sexo. Un lugar en el mundo para el Femdom. Desde entonces, lanzo semanalmente un mensaje en una botella al mar cibernético con la esperanza de generar un diálogo, una interacción con alguien. Lo que escribo y lo que posteo, sea de mi propia cosecha o extraído de lo ajeno, sólo puede cobrar sentido cuando alguien se interesa y me lo retransmite desde su propia individualidad.

   Hace diez años, una Sala Femdom en una fiesta BDSM podía ser el lugar para vivir una experiencia sexual única en Buenos Aires. Fin de semana tras fin de semana, en las discotecas swingers, las mujeres bailábamos y gozábamos libremente de toda clase de experiencias sexuales. Por todos los rincones de la noche porteña se percibía algo latente, una inminente explosión de la dominación femenina, pese a las restricciones de los conservadores de siempre.

   Lo que hoy existe, si es que todavía existe, es un reflejo muy pálido de lo que una vez fue. Parafraseando la famosa frase que Mario Vargas Llosa pone en boca de uno de los personajes en Conversación en la Catedral, podríamos preguntarnos…En que momento se jodió la fiesta sexual femenina? El mes pasado, al comentar una de mis columnas, uno de mis más fieles lectores volvió a sugerirme (es una insistencia constante la suya) con que yo debía publicar un libro con el contenido de este blog. Algo debe quedar de la destrucción casi total del BDSM local fue su argumento.

   Mantenerme firme en mi triskel Sado Sensual y Femenino no hizo más que expandir la brecha que me separa de la antiseducción asexuada, de la estropeada masoca y de la visibilizada en medias sucias. Me esforcé en mantenerme clásica y coherente y volvería sin dudar a elegir esta forma de sexualidad que se afirma en la estética y en cierto misterio que las mujeres hemos sabido cultivar durante siglos.

   Pero la expresión lúgubre de mi comentarista fue justa y correcta. Hace diez años, yo me imaginaba en el día de hoy rodeada de Amas más jóvenes interesadas en mis vivencias y yo a la vez escuchándolas, tratando de  comprender  y aprender de ellas. Lo que hoy ocurre es todo lo contrario. Por momentos, siento que somos las mismas de siempre. Un reducido grupo de mujeres ya maduras, de gustos sexuales muy especiales, que nos mantenemos en contacto hace años y vivimos el BDSM como la forma más puta y placentera posible de nuestra sexualidad. Incorporamos a nuestro círculo de debates e intercambio de experiencias y fantasías a algunos hombres que nos respetan y nos quieren. Me enorgullezco del aprecio que sienten por mí porque sé de su calidad humana pero reconozco a la vez que nuestro número es escaso. Intentamos sostener el rumbo de nuestra Arca femenina pero navegamos en un mar de mediocridad e ignorancia que parece no tener fin.

   Lo más extraño es que este panorama desconsolador se da en medio de una explosión social de fortaleza y decisión de las mujeres como pocas veces se ha visto en nuestro país. Modelos femeninos fuertes, mujeres activas y dominantes, están cada vez más vigentes en la gráfica y los medios. En lo cotidiano, me doy cuenta que mis hijas y sus amigas son claramente dominantes, mucho más de lo que yo era a su edad. En los sex shops, la parafernalia sado abruma, colgando de las estanterías. So what?

   En el último año de este blog, ha disminuido el número de vistas y también el número de comentarios. Puede tener que ver con los algoritmos que mueven a los buscadores de Internet o las constantes denuncias de mis enemigos que han logrado bloquear este blog en Facebook pero también creo que hay razones más profundas que deberé desentrañar. Que un blog sea una expresión literaria menor, de fácil lectura, no significa que escribirlo sea fácil y mucho menos para una aficionada como yo. Por ahora, hay material y ganas para seguir tirando botellas al mar, al ritmo de una por semana. Por ahora.





viernes, 4 de mayo de 2018

Valerie Leon





Valerie Leon adorada por todo el staff de Carry on


   Desde fines de los sesenta y durante los setenta, el bello rostro y el espectacular físico de Valerie Leon erotizó la televisión inglesa, protagonizando comerciales y apareciendo en casi todas las series que hoy son consideradas de culto (The Saint, The Avengers, The Persuaders). En cine, fue protagonista de clásicos de la filmografía británica de la época como la serie de películas tituladas Carry on.., las no tan conocidas como No sex please, we’re british, The rise and rise of Michael Rimmer y las bizarras de ciencia ficción del estilo de Zeta One o Blood from the mummy’s tomb. Chica Bond en papeles secundarios en The spy who loved me y Never say never again, Valerie va ser siempre recordada por los fans del sado en su papel de Tanya, la dominatriz que azota al Inspector Closeau (Peter Sellers) en The revenge of Pink Panther. Este es mi homenaje a esta belleza dominante londinense que nunca deberá ser olvidada. 





Enero



Febrero




Marzo




Abril



Mayo



Junio




Julio





Agosto





Septiembre





Octubre




Noviembre





Diciembre




sábado, 28 de abril de 2018

Magenta stories. Black stockings








   La escena es inmediata después del sexo. El hombre se está vistiendo y no puede quitar la vista del monumento de mujer que yace en la cama y a la que le debe el orgasmo más glorioso de su vida. Ella está recostada, solamente vestida con su lencería y sus eternas medias negras, las black stockings. Alucinado por lo que acaba de vivir con ella, se le escapa un admirado My Goodness, what a slut! que podría traducir como un Mi Dios, que puta!, a lo que Magenta responde No comprendes. Yo tengo un temperamento artístico.

    Es que el sexo, para Magenta, además de placer y poder, es una obra de arte.




    El sexo como obra de arte. Esa es Magenta, la maravillosa dominatriz, detective,  pinup y femme fatale. La técnica gráfica de su autor, el italiano Nik Guerra, es bien clásica, a lápiz blanco y negro con esfumados grises. La combinación del dibujo erótico y los diálogos llenos de un sadismo no exento del sentido del humor hacen de Magenta una digna heredera en versión porno de aquellas gloriosas bad girls de Bill Ward, que ya tuvieron su lugar en mi blog en esta entrada y en esta otra. A Magenta le dediqué años atrás esta entrada y se puede apreciar que es mucho más dotada en tetas y caderas que las chicas de Ward, como si su autor, nacido en la Toscana, hubiera buscado inspiración en las gloriosas voluptuosidades de sus connacionales como Sofía Loren o Gina Lollobrigida

   En la segunda imagen, aparece un hombre preocupado por problemas de falta de erección. The Lady Doctor Magenta es uróloga, experta en penes. No se me pone duro, dice él  Se necesita el estímulo correcto, sugiere ella, dándose a sí misma un aire de científica respetable pero imaginando como resolver el caso. Que debo hacer? pregunta él. Ella se quita el guardapolvo y pone en marcha su terapia de shock, mostrándole sus hermosas tetas y su vello púbico. Se tiende sobre la mesa y se exhibe piernas arriba. Sólo mirame... el culo, las medias negras, mi cara de puta. Acabá para mí, idiota, acabá!  Ante el espectáculo fetish de la hermosa y dominante doctora, el paciente no sólo consigue la erección sino que eyacula sin tocarse. Su felicidad se enturbia un poco cuando Magenta le cobra quinientos dólares por el servicio. Es que la Lady Doctor no es una doctora, es una puta refinada y lo bueno cuesta. La moraleja de la historia es que Lady Doctor Magenta hace milagros pero no descuentos.





   Ahora Magenta se ha convertido en la Condesa, la millonaria heredera del condado de Mittestein. Una posición que la colma de riquezas y poderes, la perfecta situación para desencadenar a fondo sus instintos sádicos. Mientras estira sus medias negras y exhibe sus altos tacones, la flamante condesa humilla al antiguo administrador, Zimmer, que se enfurece ante su insolencia y su crueldad. Para enseñarle quien es la que manda, Magenta se apodera de su hijo virgen de dieciocho años  y lo usa de sextoy, delante de sus padres, humillándolos.




   No conforme con gozarlo con el sexo, Magenta utiliza todo el poder de su seducción dominante para pervertir al chico y convertirlo en una sissy. Le pone una peluca rubia y lo envicia poco a poco a través del fetiche de la lencería y los zapatos. Esta historia ficticia revela una realidad que todas las Dóminas conocemos: sissificar a un hombre es mucho más fácil que lo que la mayoría supone. El chico - chica se excita ante su nueva condición femenina, pide más y más sexo y se emputece a extrema velocidad. La flamante sissy comienza a seducir a todos los machos de Mittestein hasta que logra levantarse a uno de los amantes favoritos de Magenta. Desafiada en su autoridad, Magenta le recuerda quien es la que manda en Mittestein pero la sissy se le planta, altanera. Fuck you, condesa Hay muchas vergas por ahí, dejame chupar ésta en paz, le responde, insultante. Entonces Magenta la castiga, con un severo spanking en sus nalgas. Te voy a enseñar a responderme en ese tono, bitch. Yo soy la que manda, soy la única y verdadera Mujer que puede usar a su gusto a los hombres, entendiste? 


   Irritada por la rebeldía de la sissy, Magenta la obliga a lamer sus zapatos con las manos a la espalda. Desde ahora, deberás lamer mis zapatos y serás torturada si no quedan bien brillantes. Excitada de nuevo, la sissy le quita el zapato para lamerle los pies, lo que le vale otra reprimenda. Látigo en mano y harta de insubordinaciones, Magenta la amenaza con el peor castigo que una sissy puede sufrir, Si no te controlas, te devolveré a tu anterior vida de hombre 100 %. Asustada, la sissy rebelde pide perdón y suplica piedad. Seré tu esclava para siempre. Una noche, Magenta decide compartirla con su amiga, la rubia Lucrezia. Lucrezia no puede creer el tesoro que su amiga le trae de regalo y acaricia la pija erecta de la sissy entre sus tetas. Chupame, perra, le ordena Magenta poniéndole la concha en la cara. Atada y sodomizada, la perra va a ser bautizada Dogette y goza cada vez más su condición de esclava. 








   A veces, Magenta nos habla en primera persona y nos cuenta que su vida de comic superstar no es tan sexy ni glamorosa como suponemos. Que en el fondo, ella lleva una vida normal y que a veces se aburre un poco. Que se fastidia con los hombres que la rodean y se arrastran como gusanos a sus pies, suplicando ser sometidos. Decide salir a un cine buscando algo de diversión y se encuentra con un mendigo. El pobre hombre cayó en la ruina total luego de haber gastado todo lo que tenía intentando complacer las lujosas exigencias de Magenta. Teneme algo de piedad, le suplica desesperado, ante la sublime indiferencia de la sádica. En el cine, sentada en su butaca, con toda la lujuria de su cruce de piernas y su escote a la vista, Magenta masturba a un hombre con sus suaves manos enguantadas hasta hacerlo eyacular y se divierte con la respuesta envidiosa de su esposa. De vuelta en su casa, decide disfrutar de la virilidad de Dogette, mamándola y haciéndose penetrar por su esclava. Ventajas de tener una sissy apta para todos los servicios. 





 




   Magenta no se conforma con esclavizar a Dogette. Siempre está buscando excitar a los hombres a través del fetichismo para transformarlos en sissies. Todos los hombres pueden aprender a chupar pijas, sólo necesitan un pequeño incentivo. Quien puede resistirse a mis piernas en medias negras? les pregunta, insinuante. Todos están locos por Magenta y ella lo sabe. Entre sus sirvientes de Mittestein, que viven masturbándose frente a ella, selecciona a su futura víctima. El elegido se llama Hansel. Magenta lo vuelve adicto a la ropa sexy de mujer y le enseña a gozar con el universo de sensaciones sensuales que le provoca la lencería, los tacos altos y los guantes de raso. Que deliciosa sensación...tan suave y sexy, murmura él, probándose las medias negras, las black stockings de ella. Hundido para siempre en el mundo sin escape de los placeres fetichistas, Hansel se va afeminando día a día. Ansiosa por probarse como mujer, no ofrece resistencia cuando Magenta le ordena a Klaus, uno de sus antiguos compañeros, que la sodomice por primera vez. Klaus se resiste y Magenta debe recurrir a su látigo, obligádolo a obedecer.  





   La historia se repite una vez más. Al igual que antes con Dogette, Magenta resulta ser una magnífica maestra de sissies. Una vez iniciada en los placeres de Sodoma, el ex chico Hansel se vuelve una puta insaciable. Adicta al sexo anal, se dedica a depredar a todos los hombres que tiene a su alcance. Magenta, con humor, la bautiza Lady Vaseline. Con su corte de pelo punk, su corsette sado y los guantes largos con el mismo estilo de Magenta, Lady Vaseline revela una conducta dominante que era desconocida en su vida anterior. Lady Vaseline vive excitada, admirándose a sí misma, Black stockings, high heels, blowjobs, lipstick!  Ella y su maestra Magenta someten a la pobre Dogette, atada e indefensa.  En el último cuadro, Lady Vaseline seduce a un hombre que al principio la rechaza al descubrir que es una travesti pero luego cae rendido ante su seducción. Ahora vas a ser mi perrito, le dice ella, besándolo y saboreando su éxito. 





   Yo he conocido varios casos de travestis como Vaseline: hombres que son originalmente sumisos y que llevados al crossdressing de la mano de una mujer dominante, revelan una personalidad femenina sádica y gozan sometiendo a otros hombres o a otras travestis. Como si la ropa sexy y el maquillaje les transmitieran un poder oculto femenino, que puja por manifestarse y rompe todos los tabúes. 

   En alguna próxima entrada, les prometo postear más aventuras de Magenta y sus amigas. Espero que éstas black stocking stories hayan sido de su agrado, tanto como fue del mío.




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